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Domingo 03 de Julio de 2022

Concentración de hombres en Huelva en rechazo a la violencia de género

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CCOO, en colaboración con la Universidad de Huelva, han organizado una concentración protagonizada solo por hombres dentro de los actos con motivo del 25-N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres.

Bajo el lema, ‘Mi silencio no me hará cómplice’, una treintena de miembros varones de la comunidad universitaria han expresado su rechazo hacia los asesinatos machistas y su compromiso de no callarse ante las humillaciones, vejaciones y acosos dirigidos hacia las mujeres. El evento ha contado con un gran respaldo porque como afirma, Julián Gómez, uno de los participantes, “los hombres debemos involucrarnos en la erradicación de las violencias hacia las mujeres, es obligación de todos los maltratadores, agresores y demás hombres que humillan o vejan a mujeres que se sientan aislados. No podemos callar ante las violencias”,

Una acción que se ha repetido en diferentes provincias andaluzas y que en Huelva ha tenido lugar en la plaza Juan Ramón Jiménez del Campus de El Carmen de la Universidad de Huelva.

Durante el mismo, dos de los participantes han leído un manifiesto en el que, además del origen de este día, se ha manifestado la necesidad de “un esfuerzo consciente y constante para erradicar las semillas de la violencia de género. Un esfuerzo que promueva en los hombres un cambio personal y colectivo mucho más profundo que el rechazo racional y razonado de las manifestaciones más sangrantes del fenómeno, que son las que logran acaparar la atención de los medios de comunicación. Un cambio que modifique el conjunto de las relaciones que mantenemos con las mujeres, con el resto de los hombres y con la vida cotidiana. Un cambio que precisa de una nueva distribución de las prioridades personales y un incremento del tiempo que dedicamos a la casa en detrimento del que nos ocupan el trabajo remunerado o las relaciones sociales”.

El manifiesto ha incidido, también en que “es tan necesario que los hombres la rechacemos dando la cara, porque estamos en las mejores condiciones para deslegitimar a los agresores diciendo públicamente que ser hombres no tiene nada que ver con la violencia hacia las mujeres y que sin machismo no habría desigualdades de género, oprimidas ni subordinación”.


Por otro lado, se ha explicado que “implicarnos contra la violencia hacia las mujeres no nos exige comportamientos heroicos como los de Daniel Oliver o Jesús Neira, aunque estos fueran ejemplarizantes. Basta con un ser y un estar igualitario en la vida y las relaciones, que deje claro que nos molestan las expresiones y las conductas machistas, para que los menos igualitarios se sientan incómodos y presionados a cuidar lo que dicen o hacen en nuestra presencia. Para lograr este resultado hace falta algo más que aprenderse y repetir el discurso; es necesario que se perciba la coherencia entre lo que se dice y lo que se hace, que seamos autocríticos y nos esforcemos en asumir las responsabilidades que descargamos en nuestras parejas en el hogar, al tiempo que somos respetuosos e igualitarios con el resto de las mujeres con las que nos relacionamos en otros ámbitos”.

El manifiesto hace alusión a unos compromisos que los participantes han adoptado y que quieren hacer extensibles al resto de hombres, que pasan por:

•Seguir impulsando la Campaña Internacional del Lazo Blanco de Hombres contra la Violencia hacia las mujeres.

•Portar un lazo blanco como COMPROMISO de no cometer ningún acto sexista, disculparlo, o permanecer en silencio.

•Trasladar este mensaje en nuestro entorno, sumando a hombres que no quieran ser parte del problema, sino de la solución.

•A ser modelos de hombres pacíficos, igualitarios, dialogantes, y respetuosos en el trato con las mujeres para las generaciones más jóvenes.

•Educar en y para la igualdad con nuestro ejemplo, cuestionamos nuestros micromachismos para eliminarlos, y fomentamos en la medida de nuestras posibilidades programas y proyectos educativos a favor de la igualdad y contra la violencia de género.

•A ser justos, respetuosos, y comprometidos con la igualdad entre los sexos.

•Tener una apuesta clara e inequívoca como hombres, a favor de la igualdad y contra todo tipo de violencia de género, y animamos a todos los hombres de la comunidad universitaria y del resto de la sociedad, a sumarse a este compromiso.

 

 

 

 

 

 

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