Miércoles 30 de Noviembre de 2022

María José Mariscal, el sueño cumplido de ser actriz al abrigo de la madurez

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“De mayor quiero ser como tú”. Eso es lo primero que pensé al conocer a María José Mariscal. Y es que la protagonista de esta historia de sueños cumplidos al abrigo de la madurez desprende fuerza de cada una de sus arrugas. Esas maravillosas arrugas que reivindican la historia de una vida que, a sus 61 años, se grita “feliz” con la contundencia de la que sabe que hace lo que realmente quiere.

Ella es una grieta que se abre, un golpe sobre la mesa que tambalea lo establecido… que deja atrás a esas mujeres ‘invisibles’ y relegadas en muchas ocasiones a la nada por una industria encorsetada en la belleza de lo joven. Porque María José, que sueña con ser una chica Amenábar, o en su caso Almodóvar, es una chispa que quizás (ojalá) nos enseña que la norma comienza a romperse, que las cosas están empezando a cambiar.

¿Acaso se puede no ser fan de ella?


Historia de un sueño 

Nacida en el año 1961 en el seno de una familia de clase media, Mariquilla, que así la llamaba su padre, siempre soñó con ser actriz. “Ser actriz siempre fue la ilusión de mi vida. Desde chiquitita quería ser o actriz o directora de orquesta, no quería ser ni músico ni nada. Yo, o actriz o directora de orquesta, pero sobre todo  actriz. Estaba todo el día disfrazada haciendo obras de teatro siempre”, nos cuenta con nostalgia. Un sueño que no se cumpliría hasta muchos años después, unos 51 para ser más exactos.

Y es que cuando María José le dijo a su padre que quería ser actriz dijo que su niña no se iba a Madrid. «En aquella época irse a Madrid era como irse a Australia», nos dice entre risas. «Él quería que fuese lo normal de las niñas de la época: o enfermera o maestra, y yo dije que no quería ser ninguna de las dos cosas”, asevera tajante. Así que María José guardó su pasión por interpretar a buen recaudo durante un tiempo y siguió el rumbo que el devenir de la vida le había marcado: hizo un curso de secretariado (“con 8 años ya escribía a máquina y tenía 580 pulsaciones”, dice orgullosa), y trabajó durante casi 33 años en una multinacional de carga y descarga de barcos.

María José Mariscal, el sueño cumplido de ser actriz al abrigo de la madurez

Su reencuentro con el mundo de la interpretación llegaría hace “unos 10 u 11 años” gracias a un taller de teatro organizado por la Plataforma Onubense de Cultura Contemporánea (PLOCC). “Entonces ya mis hijos estaban más mayores y empecé a hacer teatro con Virginia Moraga. Hice el papel protagonista en ‘El burdel’, una obra que era inventada por nosotros mismos y que me encantaba”, y después llegó ‘El Tablao’, en la que también interpretó el papel protagonista. Luego, “por situaciones de la vida, mis hijos, mis nietos, lo paré un poco”.

Más tarde llegaría su salto al audiovisual de la mano de Caren Ruciero y su primer cortometraje, ‘Soledad’. “He hecho muchos cortos”, nos cuenta orgullosa, pero este “era precioso”. Tras él llegaron ‘El recado’, de Manuel Gomar; ‘Que nadie duerma’, de Salvador Aguilar; ‘Escuela de locos’ y ‘Ponte en mi lugar’, de Luchi Macías, quien marcó uno de los puntos de inflexión que nos llevan al final, todavía inacabado, de esta historia.

“Gracias a ella me enteré del casting de ‘La voz dormida’, al que me presenté. Un casting durísimo y muy largo. A los 15 días me llamaron porque Benito Zambrano y el director del casting me habían elegido. Hice un papel pequeñísimo, dentro de lo que entonces se conocía como figuración especial. Benito Zambrano me dijo “sigue trabajando, tía, sigue trabajando”. Y así lo hizo…

Dos estrenos internacionales a la vista

“Después de eso me llamaron de LIS Representantes e hice un par de casting. Uno no salió. Y luego me llegó el casting de ‘Nacho, una industria XXX-L’«, la serie que cuenta la vida de Nacho Vidal, con Martiño Rivas (El Internado), en la que María José interpreta un pequeño papel del que aún no suelta prenda pero que podremos descubrir muy muy pronto, ya que el ‘biopic’ de la plataforma Lionsgate+ comenzará a emitirse el próximo 11 de diciembre.

Pero ahí no queda la cosa. Y es que después del teatro, los cortos, una serie web y la participación en una comedia dramática que se emitirá a nivel nacional e internacional, la actriz onubense estrenará a primeros de año ‘Mamacruz’, el nuevo largometraje de la cineasta venezolana Patricia Ortega (‘Yo, imposible’), una comedia preciosa, “muy femenina”, protagonizada por Kiti Mánver, y en la que María José da vida a “una mujer muy reprimida y muy sexy”.

Mirando al futuro

María José Mariscal, el sueño cumplido de ser actriz al abrigo de la madurez

(© Caren Ruciero)

Cuando le preguntamos por sus nuevos proyectos, el hermetismo continúa… como quien no quiere decir para no gafar… “Tengo dos castings a la vista de los que no te puedo hablar, pero si me sale alguno de los dos para mí sería una maravilla. La cosa ha empezado y confío en que siga moviéndose, más aún después de que se estrene la película”. Quién sabe si algún día la veremos interpretando a Scarlett O’Hara “de vieja” recordando a Rhett Butler… el papel de su vida.

En HuelvaYa estaremos pendientes de la progresión de esta actriz onubense, una mujer hecha a sí misma, que rompe moldes… Una mujer de cine.

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