Jueves 09 de Febrero de 2023

Entre Salsa, Cumbia, y Cerraduras, Tips de Cerrajeros Latinos e Hispanos en USA

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La vida del cerrajero es toda una experiencia. El servir de solución para los problemas diarios de las personas, establecer la primera línea de defensa para los hogares de cientos de personas, o simplemente servir de punto de información para una mejora de seguridad, los cerrajeros son todo eso y más. En la cultura latina, el oficio de la cerrajería se encuentra íntimamente arraigada en sus raíces, puesto que al igual que una sensual lambada o elegante salsa, la cerrajería corre por las venas de Latinoamérica. El día de hoy queridos lectores, vemos un poco más de cerca el tema de la cerrajería latina.

Un Calor Cultural

Todos conocemos el llamado “Latino Heat” o calor latino que representa al hispano. La candidez de su actitud, su caliente pasión y ardientes ganas de salir adelante, convierten a la comunidad latina en una de las más reconocidas a nivel mundial. Esto es cierto también a la hora de hablar del oficio de la cerrajería. Un cerrajero latino siempre dará muestras de su herencia a la hora de realizar su trabajo.

Confianza

Uno de los principios más importantes sobre los cuales se basa la cerrajería es la confianza. Después de todo, le estamos dando a un desconocido la oportunidad de entrar a nuestro hogar o vehículo, un desconocido cuyo conocimiento le permite burlar con facilidad cualquier sistema de seguridad que se instale. Es por esto que precisamos de cerrajeros de coches confiables, o comerciales según sea el caso. En la cultura latina, esta es una máxima a seguir. El cerrajero latino, por experiencia propia, sabe lo que significa esta confianza. Es por esto que siempre se encargaran de brindar el mejor servicio junto con la amabilidad, calidez y confianza que los caracterizan.


Eficiencia

Si algo es necesario a la hora de solicitar servicios de cerrajería, es la eficiencia. Muchas de las ocasiones en que los requerimos, son momentos en los que el tiempo es un factor de cuidado, bien sea porque tenemos que cumplir con nuestra jornada laboral y esta situación nos atrasa, o algún compromiso previo al que estamos llegando con retraso. La eficiencia al momento de resolver la situación, es la marca indeleble de un profesional de la cerrajería. La cerrajería latina, en particular, toma este concepto muy en serio. Bien sea por el fuego que corre por las venas latinas, conocimiento de lo apremiante de la situación o una combinación de ambas, el cerrajero latino siempre llevará a cabo su labor en el menor tiempo posible y con los mejores resultados.

Un Oficio de Familia

La cerrajería latina muchas veces es una profesión generacional. Tal es el caso de la familia Mortillaro. Phil Mortillaro y su hijo, Philip Jr., dirigen Greenwich Locksmiths en Manhattan. El mayor Mortillaro ha estado practicando el oficio desde que abandonó la escuela después del octavo grado. “Yo era uno de esos niños que aparecían cuando comenzaba la escuela”, le dice Phil a su hijo en una visita a StoryCorps en Nueva York. “Luego me volvían a ver alrededor de Navidad. Y luego me vieron en junio para decirme que tenía que volver a hacer el grado. Así que abandonar la escuela era… era inevitable”. Si el octavo grado parece joven para aprender el oficio, Philip, de 27 años, comenzó aún más joven. Él dice que lo ha estado haciendo desde que pudo caminar, y su padre dice que lo ha estado haciendo desde la infancia. “Tengo fotos tuyas en la tienda cuando estabas en el moisés”, dice Phil. Philip recuerda lo fascinado que estaba con el trabajo de su padre cuando era niño. Su padre era un fijo en el vecindario. “Estuve literalmente allí desde el primer día”, dice Philip.

“Te vi hacerlo, pensé, ‘OK, puedo hacer esto’. Entonces me di cuenta, hombre, todos aman a mi papá. La mitad de eso es porque es un gran tipo, pero la otra mitad es, como, él es el tipo que te ayuda cuando incluso otros cerrajeros no pueden ayudar «. Phil dice que siempre ha tenido un deseo inherente de resolver problemas. “Tengo un sentido de la utilidad”, dice Phil, de 64 años. “Y eso es algo muy importante para mí; siempre tienes que sentir que valgo algo’’. Phil es un estadounidense de primera generación y dice que su ética de trabajo proviene de crecer con padres inmigrantes. “Nunca se puede trabajar lo suficiente”, dice Phil. “Incluso cuando trabajas los siete días de la semana, dicen que eres un poco perezoso. Piénsalo, Philip: ¿cuándo llego tarde?«»Nunca”, responde Felipe. “¿Cuándo me tomo vacaciones?” “No, nunca”, responde Philip. “¿Y cuándo me jubilaré?” “¿Un día antes de tu funeral?” pregunta Felipe. “Lo sabes”, se ríe Phil.

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