El portavoz de la Ejecutiva Provincial del PSOE de Huelva y parlamentario andaluz, Enrique Gaviño, ha achacado este martes los anuncios de la Junta de Andalucía en materia sanitaria, como la licitación de las obras del Materno Infantil, a que «en menos de un año van a producirse las elecciones andaluzas» pero considera que «no tendrán carácter de elecciones» sino «de referéndum» ya que «los ciudadanos van a tener que votar si quieren sanidad pública para todos o privada y que sea un negocio para unos pocos».
Así lo ha manifestado Gaviño en rueda de prensa, en la que ha señalado que «ese es el mensaje claro con el que tienen que ir los ciudadanos a votar cuando se produzcan las elecciones andaluzas», si van a «votar a los partidos que han desmantelado la sanidad pública o votar a los partidos que la recogimos destrozada en su día, después de una etapa franquista en la que la sanidad era casi una limosna para los ciudadanos, y la levantamos a los niveles de excelencia que dejamos en 2018».
«Y hoy está de nuevo destrozada y hoy de nuevo el PSOE está dispuesto a volverla a levantar porque los socialistas creemos, confiamos y protegemos nuestra sanidad pública. Esa es la decisión que tienen que tomar los onubenses y los andaluces y a la que se les invitará dentro de pocos meses», ha añadido.
El socialista ha señalado que los conciertos con las privadas «habrá que retrotraerlos conforme vayan cumpliéndose los plazos que haya dejado firmado Juanma Moreno» y «volverlos a hacer servicios públicos» y aunque ha apuntado que se trata de algo «muy costoso» porque «construir cuesta muchísimo y destruir a base de BOJA y de licitaciones con lo privado es facilísimo», el PSOE se compromete a «volver a construirlos».
En este sentido, ha indicado que, «evidentemente, la sanidad concertada debe de jugar un papel dentro de la sanidad general de Andalucía, pero un papel limitado, de cubrir los servicios donde lo público no pueda llegar, pero siempre haciendo que avance lo público», toda vez que ha lamentado que «con la derecha es lo contrario» y «lo que hace es que avance lo privado».
«En nuestra provincia seguimos teniendo 83.000 ciudadanos esperando en una lista de espera. Seguimos teniendo 50.000 en el Hospital Juan Ramón Jiménez. Eso requiere respuestas desde lo público, no respuestas desde lo privado. Y ese es el planteamiento de los socialistas, hacer crecer lo público, tirando puntualmente de las concertaciones, mientras la derecha hace todo lo contrario, convertir la sanidad en un negocio y apostar cada vez más por los negocios», ha criticado.
Gaviño ha criticado que, «de hecho, se han destinado ya 1.500 millones a la privada y, lo último que se ha destinado son 533 millones de euros» y «en esta provincia se han destinado 200 millones para un hospital privado y nadie nos explica por qué esos 200 millones» porque «apostar por lo público no es darle a un hospital para cinco años 200 millones de euros sin que preste ni un nuevo servicio más de lo que ya prestaba antes, pero con un coste de 11 millones al año» y ahora lo pasan a 40 millones al año sin un servicio nuevo. Eso es fomentar el bolsillo del negocio, de la sanidad privada y eso es lo que nos estamos dispuestos los socialistas».
«Los socialistas apostamos por la sanidad pública, por la excelencia en el servicio público y, por supuesto, defenderlo siempre. Esa es la decisión a la que estamos invitados y tenemos que ser muy conscientes de si defendemos el servicio público o el negocio privado. Cuando recuperemos el gobierno de la Junta de Andalucía, la inmensa mayoría de los servicios van a ser públicos y se irá poco a poco revirtiéndose al servicio público los contratos que hayan firmado ahora», ha remarcado.
Verano «de destrozo»
Asimismo, el socialista ha lamentado que en materia sanitaria este verano en la provincia ha sido «de destrozo». «Lo hemos vivido todo el mundo y ha sido indecente la situación en la que nuestra sanidad pública se ha visto obligada a atender a los ciudadanos de la provincia con servicios desabastecidos de personal, de recursos, sin mantenimiento, y con la incapacidad de poder curar, sanar y cuidar a la ciudadanía, algo que «han denunciado también los propios sanitarios», ha subrayado.
Gaviño ha recordado que este lunes se presentaron en San Telmo «más de 57.000 firmas» para «decirle al gobierno de Andalucía que no podemos más, que hay que defender la sanidad pública y que no valen postureos» porque «tenemos actualmente la peor sanidad pública de la historia» y «eso surge por unas acciones de gobierno, encabezadas por las políticas de Moreno, que hace siete años prometía lo que todos pensábamos que era necesario para nuestra sanidad, una mejora, más personal, mejores hospitales, más servicios», pero «a un balance de siete años ha hecho justamente lo contrario».
«Nos encontramos con una sanidad que poco a poco ha ido siendo desmontada mediante contratos precarios para los profesionales, la saturación de los servicios, la eliminación de los servicios, que es lo que ha supuesto todas estas políticas. Los ciudadanos no pueden más y quieren un cambio y máxime en esta provincia, donde sufrimos especialmente de las políticas privatizadoras y caóticas de Moreno», ha lamentado.
El socialista ha criticado que «después de siete años hemos visto que no solo no han mejorado, sino que han cerrado servicios» y «nos han quitado la Unidad de Ictus y el Servicio de Angiología», además de «reducir el número de profesionales» y de que, «a día de hoy, de los siete centros de salud que hay en la capital, por las tardes solo abre uno» en «una ciudad a pleno funcionamiento con sus 142.000 habitantes».
«Si nos vamos a los hospitales vemos las urgencias colapsadas y que no se les hace mantenimiento. El ascensor de la entrada principal del Hospital Juan Ramón Jiménez lleva dos años y medio estropeado y no se arregla. Y la gente tiene que buscar otros accesos a las plantas. Si subimos a las plantas vemos que no hay bioclimatización y los enfermos y familiares sufren a 35 grados el ingreso, especialmente en oncología y tienen que comprar ventiladores para poder refrescar a sus enfermos o ponerles paños fríos o ponerles botellas de agua fría. Es una situación indecente», ha concluido.
