El Real Betis Balompié, uno de los clubes con mayor número de peñas en España, continúa reforzando su vínculo con la afición a través de la iniciativa “Un partido, una peña”, que dedica cada encuentro como local a una de sus entidades verdiblancas. En esta ocasión, el protagonismo recaerá en la Peña Bética de Galaroza, que será homenajeada el próximo domingo 28 en el estadio de La Cartuja, durante el duelo frente a Osasuna.
La distinción tendrá lugar en el descanso del encuentro, cuando se proyectará el logotipo de la peña cachonera en los videomarcadores, acompañado de la difusión de su historia y sus objetivos. Además, dos representantes de su directiva han sido invitados al palco oficial, donde compartirán la jornada con dirigentes y personalidades del club.
La Peña Bética de Galaroza aprovechará esta cita para celebrar una convivencia entre sus miembros, que asistirán al partido con entradas gestionadas para la ocasión, logrando una representación destacada de la entidad. El colectivo cuenta actualmente con alrededor de un centenar de socios, una cifra notable para un municipio serrano de apenas 1.300 habitantes.
Fundada en 1997 como Peña Bética Finidi, la agrupación ha experimentado un importante impulso en los últimos años gracias a la creación de un activo grupo de WhatsApp, la presencia en redes sociales —con un perfil en Facebook que supera los 3.000 seguidores— y la implicación de socios residentes en Galaroza, así como en localidades cercanas como Jabugo, Fuenteheridos, Valdelarco, Huelva o Sevilla. Su actividad constante mantiene vivo el beticismo en pleno Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche, junto a otras peñas vecinas.

La peña está integrada en la Federación de Peñas Béticas, participa en los tradicionales desfiles en el Benito Villamarín, intercambia bufandas con otras agrupaciones, acompaña al Betis en sus viajes europeos —como en la final de la Conference League contra el Chelsea en Breslavia— y mantiene un estrecho hermanamiento con la histórica Peña Bética de la Puerta de la Carne, considerada la decana del fútbol español.
El sentimiento verdiblanco en Galaroza hunde sus raíces en la historia. Vecinos de avanzada edad recuerdan las reuniones para escuchar los partidos en los años 50, y Pepi Domínguez conserva un escudo bético dibujado por su abuelo hace casi un siglo.
También se rememoran las celebraciones del título de Liga de 1935 y la fidelidad de los cachoneros que emigraron, pero que nunca dejaron de identificarse con las Trece Barras. Algunas de estas vivencias aparecen reflejadas en el libro “El Manquepierda, una filosofía de vida”, de la escritora sevillana Reyes Aguilar.
El homenaje de este domingo servirá para reforzar el sentimiento bético en la provincia de Huelva, una tierra de marcado espíritu verdiblanco que, además, mantiene una relación de hermandad ejemplar con el Recreativo y su afición.


