La dirección del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez ha condenado de forma rotunda la agresión sufrida por un médico del centro durante el ejercicio de sus funciones. La institución ha mostrado su más enérgica repulsa ante cualquier tipo de violencia, física o verbal, dentro o fuera del entorno sanitario.
Tras el incidente, el hospital activó el protocolo del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para estos casos, que contempla apoyo psicológico y jurídico al profesional afectado. Esta actuación se enmarca en el Plan de prevención y atención a agresiones del sistema sanitario público andaluz.
Desde la dirección del centro se ha querido subrayar el compromiso y la dedicación de los profesionales sanitarios hacia la salud de la ciudadanía, haciendo un llamamiento a mantener un ambiente de respeto, confianza y cordialidad entre usuarios y personal sanitario.
Asimismo, el hospital ha recordado que la agresión física o la intimidación grave contra profesionales de la sanidad pública en el ejercicio de su función asistencial se considera delito de atentado, según los tribunales de justicia, existiendo ya varias sentencias en este sentido.






