9 diciembre 2025

El Infanta Elena aplica una sedación innovadora que reduce secuelas psicológicas en UCI

Los gases halogenados permiten una recuperación más rápida y consciente del paciente crítico

El equipo de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Infanta Elena ha incorporado plenamente la sedación con gases halogenados como práctica habitual en pacientes críticos, una técnica innovadora que reduce el riesgo de confusión y deterioro cognitivo tras periodos prolongados de sedación.

Esta medida supone un avance significativo en la humanización y calidad asistencial dentro del hospital, al ofrecer una alternativa más segura y controlada frente a los sedantes tradicionales.

Una técnica nacida de la experiencia durante la COVID-19

La decisión de incorporar esta modalidad de sedación surgió tras la experiencia vivida durante la pandemia, cuando muchos pacientes con COVID-19 requirieron una sedación profunda y prolongada. Los profesionales de la UCI observaron que el uso prolongado de fármacos convencionales podía favorecer la aparición de delirios, alucinaciones y pesadillas, síntomas asociados al Síndrome Post-Cuidados Intensivos (PICS), que pueden prolongar la recuperación física y mental de los pacientes.

Los gases halogenados —empleados bajo una estricta monitorización— ofrecen una recuperación más rápida y predecible. A diferencia de los sedantes intravenosos, no se acumulan en el organismo y se eliminan con facilidad mediante la respiración, lo que acorta el tiempo de ventilación mecánica y la estancia hospitalaria.

El Infanta Elena aplica una sedación innovadora que reduce secuelas psicológicas en UCI

Sedación más humana y personalizada

Esta técnica permite a los profesionales realizar las denominadas “ventanas de sedación”, breves interrupciones que permiten evaluar el estado neurológico del paciente en tiempo real. De esta manera, es posible ajustar la dosis de forma precisa y mantener el nivel de sedación más superficial y seguro, adaptado a las necesidades de cada caso.

El resultado es una recuperación más lúcida y un contacto más temprano con el entorno y la familia, aspectos esenciales dentro del programa de humanización de la UCI que impulsa el Hospital Infanta Elena.

“La sedación inhalada nos permite cuidar mejor, con más control, menos secuelas y una recuperación más humana. Es un paso hacia una UCI centrada en la persona”, destacan desde el equipo de Cuidados Intensivos.

Cuidar el cuerpo y la mente

Además de los avances farmacológicos, el hospital también ha incorporado medidas de apoyo psicológico para pacientes que han sufrido secuelas mentales tras su paso por la UCI.

En uno de los casos más destacados, el equipo organizó un recorrido terapéutico por la unidad para que un paciente pudiera diferenciar los recuerdos reales de las alucinaciones vividas durante la sedación, facilitando así su recuperación emocional.

La consolidación de la sedación inhalada con gases halogenados marca un hito en la atención al paciente crítico, reforzando el compromiso del Hospital Infanta Elena con una asistencia más segura, humana y centrada en la recuperación integral del paciente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

PUBLICIDAD
Ayuntamiento de Huelva Navidad
Huelva riega
Faisem

Las cookies de este sitio web se usan para personalizar el contenido y los anuncios, ofrecer funciones de redes sociales y analizar el tráfico. Además, compartimos información sobre el uso que haga del sitio web con nuestros partners de redes sociales, publicidad y análisis web, quienes pueden combinarla con otra información que les haya proporcionado o que hayan recopilado a partir del uso que haya hecho de sus servicios. Ver detalles

ACEPTAR
Aviso de cookies
Ir al contenido