El Juzgado de Instrucción número 5 de Huelva ha decretado una medida cautelar de alejamiento contra un paciente acusado de agredir a una médica en plena calle mientras esta iba acompañada de su hija, menor de edad.
La resolución judicial prohíbe al individuo, M.J.V.L., acercarse a menos de 200 metros tanto de la profesional sanitaria como de su hija.
La orden de alejamiento afecta también al “domicilio, lugar de trabajo o cualquier lugar que éstas frecuenten”. Además, el acusado no podrá comunicarse con las víctimas “por ningún medio oral o escrito, incluidos mensajes de texto, redes sociales o terceras personas”.
Las medidas estarán vigentes hasta que se dicte una resolución firme en el procedimiento penal abierto por un presunto delito de atentado a la autoridad y lesiones.
El agresor, en proceso de incapacitación
El acusado es una persona con una enfermedad psiquiátrica, actualmente en proceso de incapacitación. La decisión judicial se adopta tras comprobarse que, después de la agresión, el presunto autor volvió a aparecer en las inmediaciones del domicilio de la médico, lo que generó temor en la familia.
La facultativa, con el respaldo jurídico del Colegio de Médicos de Huelva, trasladó los hechos a las autoridades policiales y judiciales, lo que motivó la intervención del juez instructor.
«Gravedad de lo ocurrido» y «riesgo objetivo» para las víctimas
El magistrado considera que existe una “situación objetiva de riesgo” para la denunciante y su hija, tras comprobar el parte de lesiones y valorar la gravedad de lo sucedido.
En su resolución, el juez ordena la medida de alejamiento “para evitar que se repitan este tipo de hechos u otros más graves”.
Las medidas entrarán en vigor una vez que el paciente reciba el alta del centro asistencial de Málaga donde permanece ingresado por su “situación inestable”.
Posibles consecuencias en caso de incumplimiento
El incumplimiento del alejamiento podrá derivar en “medidas cautelares que impliquen una mayor limitación de su libertad personal”, además de responsabilidades penales.
El juez advierte que el acusado podría incurrir en un delito de desobediencia a la autoridad judicial si viola la orden de alejamiento.



