La cineasta argentina Clarisa Navas ha presentado este martes en el Festival de Cine de Huelva su nuevo documental, El príncipe de Nanawa (Argentina, Paraguay, Colombia, Alemania, 2025), una obra que acompaña durante casi una década la vida de Ángel, un niño de nueve años al que la directora conoció de manera fortuita en una pasarela que conecta Argentina y Paraguay.
La película, estrenada en Visions du Réel 2025, donde obtuvo el Premio a la Mejor Película de la Competencia Internacional, sigue el proceso de crecimiento del niño hasta su entrada en la adolescencia y, más tarde, en la madurez, en un relato que mezcla espontaneidad, resiliencia, vulnerabilidad y resistencia.
Un encuentro inesperado que se convirtió en cine
“El descubrimiento de Ángel fue un azar maravilloso mientras estábamos rodando otro proyecto en la zona; allí lo conocí y decidí contar su historia y la de su entorno, y también la del uso del guaraní en la región”, ha explicado Navas durante su encuentro con los medios.
Conmovida por la lucidez y naturalidad del niño, la directora emprendió un rodaje que se prolongó durante casi 10 años, un proceso que, asegura, responde a su manera de entender el cine: “Hacer las cosas con tiempo y con paciencia, estableciendo un vínculo profundo con quienes forman parte de la historia”.
Desmontar estereotipos sobre la frontera
La cineasta subraya que el documental también busca romper los tópicos que pesan sobre la frontera entre Argentina y Paraguay, a menudo retratada como un territorio marcado por el crimen y el conflicto. “El objetivo es borrar esos estereotipos para pensar y ver la realidad de otra manera”, ha señalado.
La presencia de las comunidades indígenas y el retrato cotidiano de la vida fronteriza se integran en la narración, ofreciendo una mirada honesta y compleja sobre una región históricamente estigmatizada.
Una duración arriesgada para una experiencia única
Con 212 minutos de metraje, El príncipe de Nanawa propone una experiencia de inmersión poco habitual. “Cada película tiene que encontrar su duración. No puede estandarizarse. Esta película necesita tiempo para que el público pueda entrar en ella y digerirla. Sé que es un desafío y que implica un riesgo”, ha reconocido la directora.
La consolidación de una voz singular del cine argentino
Navas llega a Huelva con su tercera película, tras el éxito internacional de Las mil y una, que fue película inaugural del 70 Berlinale Panorama y se estrenó en más de 25 países, incluyendo Netflix en Estados Unidos y América Latina.
Con El príncipe de Nanawa, la directora reafirma su estilo: un cine cercano, paciente, humano y profundamente comprometido con los márgenes sociales y las identidades diversas.



