El Ayuntamiento de Almonte ha remitido al Gobierno de España una solicitud formal de actuación urgente y por vía de emergencia en el litoral de Matalascañas, tras los graves daños ocasionados en el paseo marítimo y en la línea costera de Caño Guerrero como consecuencia de los últimos temporales.
En un comunicado, el Consistorio advierte de que la situación actual presenta “un riesgo real e inmediato” para la seguridad de las personas, así como para las infraestructuras básicas, viviendas y comercios de la zona. Los desperfectos estructurales, hundimientos y tramos inestables “afectan ya a más de un kilómetro del litoral”.
El informe municipal detalla además que la erosión del terreno ha alcanzado la red de saneamiento y la estación depuradora de aguas residuales (EDAR) de Matalascañas, cuyo deterioro podría provocar vertidos sin depurar con un impacto ambiental y sanitario severo en el entorno natural de Doñana, declarado Parque Nacional, Reserva de la Biosfera y Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA).
El Ayuntamiento subraya también la pérdida masiva de arena registrada en la playa durante los últimos años, “un fenómeno que podría haberse mitigado mediante la ejecución del proyecto estatal de aportación de arena, aprobado en 2018 y aún pendiente”.
“El deterioro del litoral compromete la seguridad ciudadana, la economía local y la viabilidad de un núcleo que vive del turismo, los servicios y la actividad residencial”, afirma el alcalde, Francisco Bella, quien reclama al Ejecutivo central “una actuación inmediata y coordinada que garantice la protección del litoral, la estabilidad del paseo y la continuidad de la actividad económica y social de Matalascañas”.
En su escrito, el Ayuntamiento plantea un paquete de actuaciones urgentes consideradas “esenciales” para frenar el deterioro de la costa y garantizar la seguridad:
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Activación formal de la situación de emergencia, para acelerar las intervenciones y responder al riesgo en los tramos con hundimientos.
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Ejecución inmediata del proyecto estatal de aportación de arena, clave para detener la regresión del frente litoral.
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Medidas provisionales de seguridad y posterior intervención estructural definitiva para asegurar el paseo marítimo.
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Protección urgente de la red de saneamiento y de la EDAR, para evitar vertidos contaminantes.
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Intervención directa y coordinada de la Dirección General de la Costa y el Mar.
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Elaboración de un estudio técnico integral que defina una solución global, duradera y adaptada al cambio climático.
“Esta petición no responde a criterios políticos, sino a la obligación institucional de proteger la vida y la integridad de las personas y de salvaguardar un espacio natural de valor incalculable como Doñana”, enfatiza el alcalde.





