El director Santiago Esteves ha llegado a la 51 edición del Festival de Huelva de Cine Iberoamericano con un largometraje cargado de suspense. Se trata de Los renacidos (Argentina, España y Chile, 2025), una película seleccionada previamente en el Festival Internacional de Cine de Shanghái y en el Santiago Festival Internacional de Cine (SANFIC), y que ahora compite dentro de la Sección Oficial del certamen onubense.
La cinta presenta la historia de dos hermanos distanciados por las circunstancias del pasado, que se unen para llevar a cabo un arriesgado negocio: orquestar la desaparición de personas, ayudar a fingir su muerte y facilitar así el cruce ilegal de la frontera. Un entramado que les ha permitido sobrevivir, pero que ha profundizado aún más la brecha emocional que los separa.
Durante la presentación, Esteves explicó que la idea de la película “nació de una noticia de radio que escuché con el propietario de una funeraria”, un disparador que le permitió imaginar “esta historia de gente que se hace pasar por muertos para cruzar la frontera”. Desde el inicio, subrayó, trabajaron para que el relato avanzara con intensidad: “El misterio que queríamos imprimir nos llevó a comprimir la historia y las subtramas, para centrarlo todo en los hechos, siempre a favor de la tensión narrativa”.
El cineasta también destacó la singularidad del escenario donde se rodó el filme: “Aunque está grabado en los paisajes de Mendoza, que parecen de otro planeta, la historia es muy universal y por eso creo que puede funcionar muy bien en cualquier parte del mundo”.
Nacido en Mendoza, lugar donde se desarrolla este thriller, Esteves realizó sus estudios en la Universidad del Cine, compaginándolos con su trabajo como montajista junto a directores como Pablo Trapero y Mariano Llinás. Su primer largometraje como director, La educación del rey (2017), fue presentado en el Festival de San Sebastián y estrenado comercialmente en países como España, Francia, Italia, Estados Unidos y varios de América Latina.
Con Los renacidos, Esteves consolida un estilo propio que combina atmósferas tensas, paisajes extremos y personajes atrapados entre la supervivencia y la culpa, una propuesta que ya ha comenzado a generar atención internacional.




