El Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez, dependiente del Servicio Andaluz de Salud (SAS) de la Junta de Andalucía, ha iniciado varias actuaciones para la mejora de las instalaciones de su servicio de lavandería, donde anualmente sus profesionales procesan cerca de un millón de kilos de ropa sanitaria procedente de la actividad asistencial del centro.
Entre las iniciativas previstas, se llevará a cabo el mantenimiento y la puesta a punto de los diferentes equipos —lavadoras, secadoras, calandras y túnel de planchado—, así como de la instalación de producción de vapor y de la red de energía térmica que abastece a todo el servicio.
El proyecto incluye también la mejora del sistema de climatización, aumentando la potencia del caudal de aire; la renovación de la instalación de extracción de aire caliente mediante la incorporación de seis nuevos extractores; y la sustitución de los materiales de aislamiento de las tuberías de vapor. Con estas tres medidas se optimizará la temperatura interior y se incrementará la eficiencia energética del espacio.
Otra parte importante de la actuación se centra en la adecuación y reorganización de los espacios. Concretamente, se reordenará el área de secadoras para mejorar la ergonomía y comodidad del trabajo. Los trabajos incluyen, además, repasos de albañilería y limpieza en profundidad de toda la zona.
Asimismo, se optimizará el circuito automático de suministro de detergentes, desinfectantes y suavizantes, garantizando una dosificación más precisa, segura y eficiente en las lavadoras, lo que repercutirá directamente en la calidad del proceso de higienización.
La lavandería del Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez está integrada por 54 profesionales —entre personal de lavado y planchado, pinches, costureras, celadores, técnicos superiores de alojamiento y jefatura de hostelería—, encargados del procesado completo de la ropa sanitaria: recepción de ropa sucia, lavado, desinfección, secado, doblado, clasificación y distribución final.
Durante el período de mejora y puesta a punto, la fase de lavado, desinfección, secado y doblado es asumida temporalmente por una empresa externa, mientras que parte del doblado y otras tareas continúan realizándose en un espacio anexo por el personal habitual.
Esta iniciativa permitirá mejorar el servicio prestado desde la lavandería hospitalaria y la confortabilidad laboral de los profesionales, asegurando que la actividad diaria del hospital disponga siempre de ropa sanitaria en las mejores condiciones.




