El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha acordado el cierre precautorio de la pesquería de la cigala (Nephrops norvegicus) en aguas de la Unidad Funcional 30 de la división 9A, correspondiente al Golfo de Cádiz, tras constatarse el agotamiento de la cuota asignada para 2025.
La medida queda recogida en una Resolución de la Dirección General de Ordenación Pesquera y Acuicultura, en aplicación de la Orden APA/315/2020 y del Reglamento (CE) 1224/2009, y entrará en vigor a las 00:00 horas del 22 de diciembre de 2025 (hora peninsular). El cierre afecta a todos los buques con pabellón español.
Según ha informado el Ministerio, los datos de consumo en poder de la Secretaría General de Pesca confirman que la cuota correspondiente al stock NEP/9U30 ha sido completamente consumida. A partir de la fecha indicada, queda prohibida cualquier captura y retención a bordo de cigala procedente de dicho stock por parte de la flota española.
Asimismo, la resolución establece que todas las capturas accidentales que puedan producirse tras el cierre deberán ser liberadas inmediatamente en la misma zona de captura, consignando las cantidades en el Diario de Pesca como descarte por “Alta supervivencia” (código HSV). El incumplimiento de estas disposiciones podrá ser sancionado conforme a la Ley 3/2001, de Pesca Marítima del Estado.
Rechazo del sector pesquero andaluz
La decisión ministerial ha provocado un fuerte malestar en el sector pesquero andaluz. La Federación Andaluza de Cofradías de Pescadores (FACOPE) ha criticado duramente el cierre, al considerar que se produce en un momento especialmente sensible para la actividad económica del sector.
“El Ministerio cierra la pesquería de la cigala a las puertas de las Navidades y del fin de año. Otro apretón para el arrastre del Golfo de Cádiz, y con 32 toneladas de cuota en 2025, ¿qué va a pasar en 2026, con solo 15 toneladas?”, ha señalado Manuel Fernández Belmonte, presidente de FACOPE, quien reclama un aumento de la cuota de cigala y la realización de un estudio urgente del caladero.
Por su parte, Mariano García, presidente de la Federación Provincial de Cofradías de Pescadores de Huelva, una de las zonas más afectadas, ha advertido de que “la reducción progresiva de las posibilidades de pesca compromete la viabilidad de la flota de arrastre del Golfo de Cádiz” y ha reclamado medidas que compatibilicen la sostenibilidad del recurso con el mantenimiento del empleo y la actividad económica en las zonas costeras.


