La Diputación de Huelva, a través del Servicio de Cooperación Internacional, ha concedido una subvención de 25.000 euros al Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) para paliar la situación de casi un centenar de familias afganas desplazadas en situación de alta vulnerabilidad, tras el terremoto que sacudió Afganistán a finales del pasado mes de agosto y primeros de septiembre.
El este del país fue la zona más afectada por el seísmo, con un balance estimado de 2.200 personas fallecidas, alrededor de 3.600 heridas y aldeas enteras destruidas. Un mes después del terremoto, se calculaba que 6.300 viviendas habían quedado reducidas a escombros y otras 2.100 resultaron dañadas, dejando a miles de personas sin hogar.
Esta catástrofe se suma a una crisis humanitaria prolongada, agravada por una grave sequía, el retorno masivo de población afgana desde países vecinos y el colapso de los servicios básicos. Durante este año, las comunidades han tenido que integrar a 2,7 millones de afganos que han regresado o han sido obligados a regresar. Desde el mes de abril, más de 478.000 personas han retornado desde Pakistán, de las cuales unas 337.000 lo hicieron a través del paso fronterizo de Torkham, muy próximo al epicentro del terremoto.
La situación se vuelve aún más crítica con la llegada del invierno, en un país donde nueve de cada diez personas viven en la pobreza, tras más de cuatro décadas de conflicto, en un contexto de crisis económica, aumento del desempleo y sistemas de protección social al límite de su capacidad.
Gracias a la aportación de la Diputación de Huelva, ACNUR podrá mejorar las condiciones de vida de 87 familias afganas desplazadas, mediante la provisión de artículos esenciales de emergencia. Entre la ayuda prevista se incluyen kits de acondicionamiento para el invierno y tiendas de campaña, fundamentales para que los hogares afectados puedan sobrevivir a las duras condiciones climáticas.
Además, al menos 87 familias recibirán artículos no alimentarios básicos, como mantas, cubos, lámparas solares, bidones, estufas tipo bukhari y kits de cocina, compuestos por cocinas de gas y utensilios, con el objetivo de reforzar la seguridad alimentaria.
Por último, la actuación contempla la entrega de kits de dignidad a al menos 43 mujeres y niñas desplazadas, destinados a mejorar la higiene y el bienestar de mujeres y niñas en edad reproductiva, que incluyen prendas de ropa interior y compresas.


