La Junta de Gobierno Local ha aprobado una moción del alcalde de Cartaya, Juan M. Polo, para la contratación de una empresa especializada que se encargará en los próximos tres meses de la realización de una auditoría económica-financiera “que nos aclare y analice en profundidad la situación económica real del Ayuntamiento”. Este es, en palabras del primer edil, el objetivo de una medida que “planteamos nada más acceder a la alcaldía y será el punto de partida que nos permitirá conocer con detalle el estado de las cuentas municipales para, a partir de ahí, tomar las medidas de reactivación económica y de contención del gasto que sean necesarias y que sólo podremos aplicar una vez que conozcamos las cuentas municipales fehacientemente y después de un análisis concienzudo y especializado”.
Este análisis se retrotraerá a los últimos cuatro años y los trabajos, que realizará la empresa BRS Auditores, S.L.P., se prolongarán durante las próximas diez semanas, plazo de adjudicación del servicio, mientras que su coste será cercano a los 12.000 euros.
El primer edil, que recuerda que “es un compromiso personal que adquirí con los ciudadanos de Cartaya nada más llegar al Ayuntamiento y que ya llevaba en mi programa electoral”, considera que la realización de esta auditoría “es fundamental por tratarse de una herramienta clave porque nos permitirá plasmar en una fotografía la situación en la que realmente nos encontramos para adoptar medidas económicas que nos permitan mejorarla y sentar las bases de la política económica municipal de cara al futuro”.
En este sentido, y según adelantó el propio alcalde a la plantilla en una reunión que se celebró el pasado mes de julio en el Centro Cultural, el Equipo de Gobierno se plantea, en función de los resultados que arroje la auditoría, poner en marcha un plan de saneamiento “que nos permita optimizar los recursos y seguir adoptando medidas de ahorro que posibiliten mejorar el estado de las maltrechas arcas municipales”.
Ya en esa reunión con los trabajadores, el Equipo de Gobierno adelantó que, según un informe del departamento de Economía, la deuda municipal actualmente se cifra en 30 millones de euros, lo que, según resaltó el primer edil “nos vemos en la obligación de hacer una política marcada por la austeridad, que es el principio de cuantas medidas estamos adoptando desde el inicio de la legislatura”.